domingo, 3 de marzo de 2013

Mátame de risa


Por Bruno Mateo

Una familia fuera de lo normal, un papá payaso, dos tíos payasos  que fueron despedidos de sus trabajos en la televisión alegando que  están pasados de moda  dentro del nuevo mundo de los videos juegos y un hijo que es obligado por la Directora de su colegio a odiar a los payasos porque ella tuvo un desagradable encuentro con un “cara pintada” en un cumpleaños pasado es la historia que usa Karim Valecillos en su pieza “Mátame de risa” montaje hecho por el grupo Delphos en coproducción con Evelin Navas Producciones y grupo actoral Dram-ON para la programación infantil de este II Festival de teatro de Caracas en el recién recuperado Teatro Simón Rodríguez ubicado en Sarrias, el cual contó con la presencia del Alcalde Jorge Rodríguez y 650 butacas ocupadas por los asistentes.

Un montaje lleno de colorido, canciones, bailes y payasadas fueron el deleite de todos. El vestuario y el maquillaje fueron un acierto en la estética. El teatro infantil requiere de precisión en el lenguaje y los símbolos, para que así el significante teatral no pierda la esencia del significado textual y pienso que este montaje alcanza esta homologación  del signo “sausseriano”  La puesta en escena de Luis Alberto Rosas fue dinámica usando para ello tres puertas móviles y multifuncionales que recrean  los distintos escenarios. Logra las atmósferas necesarias que permiten llegar a la moraleja de la historia, “así seas un contador público, que es lo que deseaba ser el hijo del payaso, tienes que reír antes las adversidades”. Una de los puntos más interesantes de la pieza es que, a pesar de que usan los típicos elementos del payaso  como las persecuciones, los apretones de manos con electricidad, lo hacen para burlarse de ellos mismos. Es de acotar que el texto es muy rico en matices y recursos literarios como el retruécano, la aliteración, entre otros.
Las actuaciones de los cinco actores están muy acordes con sus personajes, cada actor asume su rol con profesionalismo. No necesitaron del viejo truco de “me enganchó con el público” y hago lo que sea para que se rían. Fueron concisos en su gestual,  cambio de voces, energía, ritmos y demás elementos actorales,  lo que permitió un buen desempeño en el escenario. Los actores mantienes ese ritmo vertiginoso sin desviarse del objetivo de la pieza.  Es un cuerpo sólido de actores. 

Como toda historia para niños, la mala que no es mala porque le da gana de serlo, sino que tiene una razón justificada o no para ello, sale vencida porque los payasos con sus actos circenses logran matarla de risa.
“Mátame de risa” es un excelente espectáculo para niñas y niños en donde la dramaturgia, los actores y la puesta en escena se amalgaman con la sola finalidad de deleitar al espectador de una manera responsable.


@bruno_mateo

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