sábado, 19 de abril de 2014

Fresa y chocolate


Por Bruno Mateo
@bruno_mateo
@avencrit


Se presentó este jueves 17 de abril de 2014 en el Teatro Municipal  con un lleno total durante la 3era. Edición del Festival de teatro de Caracas “Nos estamos viendo” la nueva producción del Grupo actoral 80 Fresa y chocolate una adaptación para teatro del cuento El bosque, el lobo y el hombre nuevo del cubano Senel Paz (1950) dirigida por Héctor Manrique con las actuaciones de Juan Vicente Pérez, Daniel Rodríguez y Wadih Hadaya. La producción está a cargo de Carolina Rincón.

El relato de El bosque, el lobo y el hombre nuevo nos cuenta la historia de una amistad entre dos personas completamente distintas; Diego, homosexual de unos treinta años, culto, católico y que conocía bien la cultura cubana antes de la Revolución y David, joven revolucionario que cree en las bondades del régimen político cubano castrista, pero que, luego de entablar una amistad con Diego, empieza a cuestionar sus creencias ideológicas.

En este montaje en tono de comedia casi de parodia , elemento que a mi parecer, resta importancia al contenido narratológico de la historia, hace énfasis en las caracterizaciones de los personajes bastantes clichés , desde mi perspectiva, lo que hace que se refuerce la imagen del homosexual amanerado y escandaloso , en el caso de Diego,   al que se nos ha acostumbrado a ver a través de visionados del cine y Tv; y muy  a pesar de que los parlamentos  poseen una profundidad de reflexión, ésta se pierde por lo caricaturesco del personaje; igualmente  sucede con David que la profundidad de la visión que tiene éste de la Revolución cubana se diluye, tal vez, por la imposición de una perspectiva personalista juiciosa acerca de la política del sistema cubano desde la concepción de la puesta en escena, pareciera, más bien, que el texto es un pretexto para decir lo que pienso acerca del régimen castrista,  tanto es así que vemos al personaje de Miguel, amigo de David, como una caricatura de Fidel Castro.

Fresa y chocolate es un montaje bastante tendencioso, válido por supuesto, pero que considero alejado del valioso contenido reflexivo del relato original.

 

jueves, 17 de abril de 2014

Vidas atormentadas en el Municipal

En esta tercera edición del Festival de Teatro de Caracas, hay una particularidad y es que en el mismo escenario, en distintas fechas, coincidirán dos espectáculos que giran en torno a biografías de mujeres que han transformado a la humanidad con sus artes, por un lado la célebre estrella de Hollywood Bette Davis (encarnada por Luis Fernández) en Todo sobre Bette y por el otro la legendaria pintora mexicana Frida Kahlo (interpretada por Prakriti Maduro) con la pieza Frida Kahlo, ¡Viva la vida!
Todo sobre Bette


Resume la vida de la actriz Bette Davis, inspirada en la biografía que escribiera su hija y transformada en pieza teatral por la dramaturga norteamericana Camilla Carr. Dirigida y protagonizada por Luis Fernández, este monólogo llama la atención por su extraordinaria dramaturgia. Lo más complejo del género es lograr que el personaje “accione” con la palabra y que narre pero con acción y no sólo “eche el cuento”. En el caso de Todo sobre Bette, esta premisa se logra a cabalidad, aunado a una limpia y correcta puesta en escena de Fernández quien corona su espectáculo con una desgarradora, convincente y fascinante interpretación. La estética cinematográfica está presente en la totalidad del montaje, reforzado por la potente atmósfera creada por José Jiménez en la iluminación. Todos los elementos se conjugan para entregarle al público caraqueño un espectáculo cuidado, limpio y redondo que impacta por su realización bien orquestada, y logra conmover al espectador. Sentimos que con esta performance, Fernández se apunta un peldaño más en su ascendente madurez como intérprete.

El pincel de la angustia

El próximo 23 y 24 de abril, el mismo escenario dará albergue a la historia de la pintora más famosa de México, aquella que vivió signada por la tragedia y el dolor para volcarlo en el lienzo. Frida Kahlo ¡Viva la vida! Es el monólogo escrito por Humberto Robles que cumple temporada actualmente en la Sala Plural del Trasnocho Cultural y formará parte de esta fiesta teatral caraqueña.
Dirigido por Juan José Martín y protagonizado por Prakriti Maduro, este monólogo fascina por las imágenes que se logran a partir de la puesta en escena y la interpretación, apoyados al universo pictórico y la rica imaginería de las tradiciones mexicanas. A diferencia de Todo sobre Bette, la vida de Frida en cuanto a dramaturgia ofrece mucho más narración, trabajo titánico que supone a la actriz para “hacer con la palabra” tarea que Maduro logra sortear con éxito. Envueltos en la dirección de arte del cineasta Diego Rízquez, la producción impecable de Yehilyn Rodríguez, logra conectar al espectador con el hilo conductor de todo el drama: el dolor y la muerte que rondaron a la artista durante su corta existencia.
Dos vidas, dos mujeres, dos artistas entregadas a sus pasiones, en dos monólogos que no pueden pasar por alto ya que son muestra que el teatro venezolano está dando señales de intensa recuperación para revivir a una nueva época de oro.
Luis Alberto Rosas
@rosasla
17/04/2014



Bette Davis en el Festival de Caracas


Luis Fernández travestido como la legendaria Bette Davis
Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@Avencrit

El actor y  director Luis Fernández no sufre de ataques de pánico ni rabietas cuando no alcanza lo ambicionado, aunque tales crisis controladas o dosificadas es lo que recomiendan los terapeutas para evitar infartos y otras dolencias. Logró superar la humana molestia que le sucedió con el unipersonal Todo sobre Bette,  el cual había montado prolijamente para la actriz Carlota Sosa. Ella después de estrenarlo y medirlo ante el público del teatro Trasnocho, decidió no seguir con tan difícil personaje.  Dejó el personaje y el proyecto culminó.¡Sobran los comentarios y las opiniones!

Luis Fernández sopesó el hamletiano qué hacer. Y de ahí salió la decisión de remontarlo, llevarlo al Festival Iberoamericano de Bogotá y después mostrarlo en el Festival de Teatro de Caracas. No le fue fácil al actor encarnar el rol femenino pero se lo impuso como reto y ahora dirigido por Mimi Lazo, ha demostrado que si podía y para su satisfacción hará más temporadas. Materializa a Bette, apuntalado por un habilidoso montaje cuya atmosfera siniestra la ubica en el  infierno para contar como vivió y amó, en medio de sus frustraciones existenciales.

 Todo sobre Bette fue escrita por Camilla Carr (Texas, USA, 1942), pero antes en la temporada londinense de 2012 se le estrenó como  All About Bette: An Interlude With Bette Davis durante  la temporada teatral londinense de 2012. Luis y Mimi lo tradujeron para la producción con Carlota Sosa y así lo hicieron conocer como homenaje a Bette Davis (USA, 1908/Francia, 1980), quien cambió la historia del cine con sus luchas por la profesión, por ser de la saga de quienes no se conforman, quienes cambian las reglas y redefinen el futuro de la humanidad.

Bette Davis (Ruth Elizabeth Davis), ahora encarnada por Luis,  irrumpe en un set de filmación desierto. No sabe muy bien qué hace allí, quiénes la observan o qué es lo que se espera de ella. Sin embargo, como a lo largo de toda su vida, ella está dispuesta a darlo todo, por el público, dice ella, pero con la esperanza de que su hija se encuentre entre los presentes. Hace años que no hablan, a raíz del libro de memorias que publicara la joven y en el que la sataniza como madre. Pero si bien Bette guarda y cultiva sus resentimientos contra los hombres y el star system de la MGM, espera sin reproches que su hija perdone lo que deba perdonarle y vuelva a ella. Un lado frágil y desconocido de ella que apenas se atreve a exponer aquí, no sabe ella muy bien por qué. La razón de esta sombría reunión entre la diva y el público anónimo es la clave de todo, pero es algo que ni ella misma sabrá hasta que ya es demasiado tarde. Un recorrido cáustico y deliciosamente cruel por la carrera de una mujer que nunca se doblegó en un negocio regido por hombres desalmados.

Las posteriores funciones permitirán ajustes del ritmo, porque ya tiene a tan complejo personaje, que, por gustos del artista, entra en contacto visual y verbal con la audiencia.

lunes, 14 de abril de 2014

LECTURAS DEL FTC-2014 (1)

Por Carlos Herrera
@cehs1957
@avencrit


La fiesta del teatro venezolano arrancó el pasado viernes 11 de abril en el imponente recinto del Teatro “Simón Bolívar” del centro de Caracas. El Festival de Teatro de Caracas en su tercera edición organizado por la Alcaldía del Municipio Libertador y el Gobierno del Distrito Capital a través de Fundarte y con el apoyo de diversos entes culturales y financieros del estado bolivariano ha copado con más de 160 montajes en 26 salas y una extensa programación infantil, de títeres, de calle y académicas entre otras está generando en los habitantes de esta urbe, esa sensación de que el arte en su más amplia manifestación es capaz de proporcionarle a todos, no solo de asombro sino de experiencias inéditas. Bajo el lema de “Nos estamos viendo” hay que saberse diversificar ante el reto que supone asistir a tan diversas opciones. He acá que de lo apenas visto en dos días, de contacto con lo programado, dejar a usted amigo lector de sintéticas lecturas de ello.

Primera lectura: El Coronel no tiene quien le escriba. Montaje icónico del grupo Rajatabla, fue retomado por la dirección de José Domínguez apelando a una compacta puesta en escena en Teatro Bolívar. Teatro que podría calificar de “museo” pero pleno de lo que fue los elementos constitutivos de la rúbrica creadora del homenajeado por el FTC-2014, el director argentino venezolano, Carlos Giménez (1946-1993). Trabajo sintético, explícito de una forma de concebir el hecho escénico donde las formas y el contenido sigue apuntando a la gran reflexión sobre la tragedia del hombre latinoamericano desde una metáfora plástica y una perspectiva dialéctico conceptual sobre la historia, el poder y la desilusión quedaron una vez más reflejadas con un trabajo teatral que se elevó con su propia majestad para que el espectador del s. XXI pueda re leer otras aristas, otros significantes de una de los montajes claves de lo que fue el periodo de oro de quien fuese un soberbio esteta escénico como lo fue Giménez. Ahora, con la compactación de aquel añorado montaje se expuso una correcta aproximación tomándose los mismos elementos que eran fundamentales para la plástica que demandaba este espectáculo: la lluvia, las láminas de zinc, el gallo, la tierra o una iluminación capaz de condensar la atmósfera de tiempo detenido. La respuesta del conjunto actoral pudo haber sido más profunda y comprometida pero mostró debilidades que, seguro podrán ser enmendadas con el pasar de otras funciones. Con todo, este remake tiene calidad, fuerza y contundencia y ello habla bien del teatro que la Fundación Rajatabla aun saber ofrecer en materia de teatro de arte.

Segunda lectura: Carmen. Espectáculo lírico circense exhibido en el Teatro Municipal del Caracas donde confluyó segmentos de la archiconocida ópera de George Bizet en un experimento escénico que unió las exigencias técnicas del universo de la carpa (telas, malabares, juegos, equilibrio, masas y otros) derivado del callado trabajo de la Compañía Nacional de Circo cuya conducción estuvo a cargo de Niky García y Jericó Montilla en unión de la acción musical de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas bajo la batuta de Rodolfo Saglimbeni. Las intervenciones de los líricos Giovanna Sportelli (Soprano), Katiuska Rodríguez (Mezzosoprano) y Blas Hernández (Barítono) y el violín solista, Joel Mujica articularon una propuesta que se puede calificar de inusual, extraña y arriesgada porque combinar aspectos tan disímiles en un formato tan exigente como lo puede ser por separado la ópera o el circo, permitió que el público o lo aplaudiese, se sorprendiese o quedase extrañamente alterado. Una sola cosa desde mi opinión, hay que extraer los elementos panfletarios porque resta brillo a la búsqueda que se pretenda ofrecer. Se desea arte y no propaganda. Debería ser un espectáculo neutro sin entrar en choque con su tenga base ideológica; el público lo sabe leer.

 

   

Tania se ganó el Principal

Foto cortesía de Nicola Rocco
Por Bruno Mateo
@bruno_mateo
@Avencrit



Dentro de la 3era. Edición del Festival de teatro de Caracas se presentó el unipersonal La tía Chucha interpretada por la actriz Tania Sarabia quien será galardonada este año junto con el veterano actor Carlos Márquez con el premio especial que otorga la Asociación venezolana de crítica teatral Avencrit; este monólogo, extensión dramática del personaje de la pieza Que me llamen loca de Fausto Verdial fue dirigida por Vladimir Vera, es una (re)creación de una mujer vieja que nos cuenta las vicisitudes que pasan las personas cuando se llega a una edad avanzada. La producción general es de Jorgita Rodríguez para Vaya al teatro.


La pieza se presentó los días 12 y 13 de abril de 2014 en el bellísimo teatro Principal estilo Art decó de la Plaza Bolívar de Caracas con un lleno total de butacas y con gente esperando afuera con la esperanza de entrar a verla, pero que, lamentablemente, por la capacidad física del recinto no pudieron hacerlo, y, enseguida, me doy cuenta las razones por las cuales el público abarrotó el aforo; la señora Tania Sarabia nos hizo reír durante una hora que dura el espectáculo.


El personaje enfáticamente característico de una identidad venezolana hace que nos reconozcamos en él, sus maneras, su decir, su gestualidad y su contenido discursivo permite establecer lazos identitarios con ella; esa jocosidad tan peculiar del venezolano y que nos distingue de otras culturas es el sello de La tía Chucha, quien poco a poco se fue ganando al público asistente y que al final de la presentación explotó con un merecido y apasionado  aplauso.


El carisma de Tania Sarabia llena el espacio y nos hace transitar por una infinidad de elementos humorísticos propios de la venezolanía, aquella gracia en el lenguaje, esa competencia lingüística que nos hace sobresalir en tantos espacios está presente en el monólogo, la cual es acentuada por la improvisación de Sarabia que es una licencia que sólo una actriz experimentada, como ella, puede hacer.


Vayan mis agradecimientos a la producción de este trabajo por regalarnos una hora de humor a los habitantes de Caracas que tanta falta nos hace en estos momentos.

Se inaugura el Teatro Bolívar.

Francisco Salazar es el Coronel/Cortesía de El Correo del Orinoco

Por Bruno Mateo
@bruno_mateo
@avencrit


El pasado viernes 11 de abril de 2014 la historia venezolana recuerda un episodio que manchó la democracia del país como lo fue el Golpe de Estado perpetrado al entonces Presidente de la República Hugo Chávez quien fuera restituido dos días después por el pueblo que lo eligió en las elecciones, esa emblemática fecha fue la escogida para inaugurar la 3era. Edición del Festival de teatro de Caracas y con éste al Teatro Bolívar, antiguo cine Rialto en plena Plaza Bolívar de la Capital, el Festival se abre con la pieza El coronel no tiene quien le escriba del nobel de literatura Gabriel García Márquez en adaptación de Carlos Giménez para el Grupo Rajatabla a manera de homenaje a este Director y promotor teatral argentino radicado en el país y que tuviera una labor muy importante en el teatro venezolano.

El coronel no tiene quien le escriba es una (re)creación de la puesta en escena de Carlos Giménez dirigida  por José Domínguez, de los actores originales está la dama de la actuación Aura Rivas, el coronel es interpretado, esta vez, por Francisco “Pancho” Salazar, lo acompañan Gonzalo Velutini como el Doctor,  Marco Alcalá es el empleado del correo, Jhonny Torres el abogado tramposo del Coronel, José Sánchez que representa al  compadre Sabas y Loly Sánchez como la mujer del compadre Sabas.

El Evento de inauguración contó con la presencia del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro y de su compañera la ciudadana Cilia Flores, también en el acto estuvieron el alcalde del municipio Libertador Jorge Rodríguez, la Jefa de Gobierno del Dtto. Capital Jackeline Farías, además del viceministro de cultura, representantes de algunas embajadas acreditadas en el país, el Presidente de Fundarte Freddy Náñez y personalidades del mundo de las artes escénicas quienes son los baluartes de esta magnífica fiesta teatral que estará desde el 12 hasta el 27 de abril de 2014  en 26 salas de teatro en Caracas.

 

domingo, 13 de abril de 2014

Dos amores intentan amar a un bicho

Sin duda alguna Gustavo Ott se ha convertido en nuestro más aventajado  dramaturgo-cronista. Como ya nos tiene acostumbrados toma las anécdotas de los sucesos de la realidad, reflejados en la prensa y los convierte en poesía teatral, para hablarnos de nosotros. El Grupo REPICO, liderado por Consuelo Trum llevó a escena, en la sala Anna Julia Rojas de Unearte, en el marco de este tercer festival, su obra teatral Dos amores y un bicho, escrita a comienzos de los dos mil y en donde el autor realiza un contundente y hermoso tratado acerca de la homofobia.
Un hombre ha asesinado a su perro ya que el can tenía prácticas homosexuales con otro perro, luego de quince años de ocurrido el suceso, éste vuelve a relucir en una visita que padre y madre hacen a su hija en el zoológico de la ciudad donde la misma trabaja. Y comienza a desencadenar todo tipo de conflictos, verdades y razones, que llevarán al límite a los personajes.
Esa es la anécdota que Gusta Ott nos cuenta en una obra con una dificultad mayor al ser escenificada, pues  hay mucho de información necesaria, de “echar el cuento” de lo que les sucedió en el pasado a estos personajes. Este recurso se hace más complejo a la hora de resolverlo en escena, pues el teatro es acción, los personajes hacen, no narran lo que hacen y Consuelo Trum, hábilmente, logra resolver  en una puesta en escena minimalista el hacer y decir de los personajes.
Karolins Rodríguez (Madre); Adolfo Nittoli (Padre) y Miling Cabello (Hija) son los protagonistas de este drama de humor negro en donde nos enfrentamos a los lados más oscuros del ser humano y ver hasta dónde son capaces de llegar cuando la intolerancia maneja sus vidas. Rodríguez como la madre, estructura un carácter contenido, que poco a poco se va desmoronando hasta lograr estallar y repeler al monstruo que tiene al lado como esposo; su ejecución es limpia y sobria con contundencia en el decir. Nittoli dibuja un padre aterrador, que justifica sus conductas bajo ataques de pánico y resulta siendo un peligro, un asesino, su performance, logra hacer que podamos detestar al personaje, es el objetivo. Por su parte Miling Cabello, da rienda suelta a su talento innegable y construye una hija que en buscas de respuestas se confronta consigo misma, logrando conmover al espectador.

En definitiva una sobria y cuidada puesta en escena, que demuestra la veteranía de Consuelo Trum como una de nuestras mejores directoras actuales, al igual que una estética de iluminación impecable de Lina Olmos, que marca la atmósfera del drama, aunado a unas aplomadas y bien resueltas interpretaciones, hacen de Dos amores y un bicho de REPICO una extraordinaria muestra de nuestro teatro venezolano con calidad de exportación. 
@rosasla