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sábado, 22 de febrero de 2014

La maleta de Adán Cárdenas

El joven comediante Jonattan Sierraalta
Por E. A Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

Nada más complicado para los debutantes teatreros que alcanzar un escenario y mostrarse aquí en Caracas, especialmente aquellas agrupaciones integradas por universitarios o aficionados en intenso proceso de capacitación. Pero Venezuela  todavía  alberga oportunidades para ese conglomerado que pretende nutrir al insaciable mundo de la farándula, ese que tiene más de 400 años de históricas actividades.

He aquí  como, durante  los meses febrero y marzo de este inescrutable año 2014, los caraqueños podrán disfrutar de una programación integrada con buena parte de esos elencos emergentes, quienes así lograrán revelar sus talentos y además entretener y educar al público por cuanto las salas teatrales deben ser, precisamente, espacios para la paz. 
 
 Así piensan  y trabajan los directivos de Fundarte y por eso desde el 15 de febrero están exhibiendo a unas 30 agrupaciones con sendos montajes, para no menos de 15 mil espectadores, en los teatros Nacional, Municipal, Principal, Catia, Cristo Rey y Simón Rodríguez, además del auditorio  Gastón Parra Luzardo del BCV y el Museo del Teclado de Parque Central.
 
Entre  los  espectáculos que hacen parte de esta muestra,  hemos visto y evaluado al grupo Cenital Teatro, procedente de  Punto Fijo, con su producción De cómo preparar maletas o Manual para una despedida imperfecta, escrita y dirigida por Andrés Gutiérrez López, quien ahora cursa estudios en la Escuela Nacional César Rengifo.
 
 De cómo preparar maletas o Manual para una despedida imperfecta es un monólogo  sobre las peripecias de un hombre joven, que vive en la provincia venezolana  y debe abandonar el hogar familiar e instalarse en Caracas para desempeñarse en la construcción de un conjunto habitacional. Su protagonista es Adán Cárdenas (encarnado por el  convincente actor Jonattan Sierraalta), quien abandona  sin querer  a la familia, sus amistades, sus amores y se lanza hacia lo desconocido, para instalarse en una ciudad donde no conoce nadie y todo le será ajeno y preñado de misterios. Un desarraigado voluntario, pero doloroso.
 
La pieza merece que el autor la depure -es su octavo texto- y obtenga así la básica teatralidad, especialmente en sus delicadas etapas de introducción, exposición,  clímax y desenlace, porque tal como  lo exhibe tiene mucha literatura y carece de carne dramática.
El espectáculo es correcto y usa una maleta para auxiliar las tareas escénicas del personaje, especialmente cuando  trata de meterse  en ella, cual símbolo  del viaje hacia lo desconocido que tendrá que emprender.
 
Toda esta programación, rotulada Circuito Teatral  de Caracas, es parte de una estrategia de “calentamiento de  audiencia” con miras a un evento monumental, porque del 11 al 25 de abril realizarán el Tercer Festival de Teatro de Caracas, con 120 montajes venezolanos  e internacionales, el cual tendrá por lo menos dos docenas de salas, además de las plazas públicas o avenidas, para recibir  por lo menos a 300 mil espectadores, comentan en Fundarte.

lunes, 17 de febrero de 2014

De cómo preparar maletas

Por Carlos Herrera
@cehs1957
@Avencrit

Una de las razones fundamentales que tiene una institución cultural a la hora de planificar sus actividades, es tener la perspicacia de promover el talento joven. En materia teatral lo que está programado para lo que será los meses de febrero / marzo del 2014 por Fundarte, a través del Circuito Teatral de Caracas, ha considerado este lineamiento. Tanto para los teatros y municipal como para los teatros insertos en comunidades (Catia y Simón Rodríguez) la presencia de talentos escénicos es de interés porque pocas veces se da oportunidad para que el público constate sus búsquedas creativas. Es una manera eficaz de apoyo a decenas de teatristas que tratan de difundir sus esfuerzos experimentales o proyectos de indagación escénica y que las mismas estén al alcance de toda clase de espectadores. Esta misma fórmula lo aplica el Teatro Principal e incluso, hacia el este de la ciudad, en las salas del Celarg.

En este orden de ideas, tuvimos el agrado de constatar cómo uno de estos grupos emergentes, como es el caso de Cenital Teatro, cuyos integrantes provienen del estado Falcón, conformaron esta agrupación que ahora hace vida escénica en Caracas. Es así que logran exhibir De cómo preparar las maletas, escrita y dirigida por el Andrés Gutiérrez López. Monólogo cercano a una hora, cuya fábula coloca al personaje Adán Cárdenas –joven arquitecto– en la decisión de partir a otro lugar –como reza el mismo título de la obra–, a hacer maletas y realizar un mejor destino.

En ese acto de migrar, la acción de guardar cada posible objeto le pone en un trance existencial donde debe calibrar razones, recuerdos, así como todo aquello que le dicen su novia, jefe de trabajo, amigos y familiares pesara para que la espinita de la indecisión no se hunda más en el cuerpo de esa voluntad y buscar su camino, de convencerse de que más allá de toda incertidumbre, el irse es estar, porque yéndose sabe que estará más cercano a lo que deja.

Para otro joven que en este caso es el dramaturgo Andrés Gutiérrez López, quien también hizo sus valijas para probar suerte en esta urbe tanto en lo referido a mejorar y proseguir estudios de teatro en la Escuela César Rengifo, podría ser un texto cuasi biográfico donde plasma ese imperioso apremio de probar suerte buscando mejores horizontes para su vida, de irse de su terruño pero sin ausentarse de él en lo afectivo y menos de sus ligazones psicoafectivas, pero con la seria convicción de que todo artista debe procurarse un mejor destino; es el tránsito de la superación, aunque ello implique sacrificios, nuevos comienzos, pero, sobre todo, la convicción de que el riesgo vale la pena. Supe que ha pergeñado unos siete textos y su afán como hombre de tablas no solo es escribir piezas que tocan lo venezolano, sino también parece estar sustanciando lo dramático no solo lo propio de donde viene (Punto Fijo), sino a otra gama de anhelos, esperanzas y sueños que todo creador asentado en el interior de este país lleva en su fuero interno; si persiste, más temprano que tarde, surgirá una disímil amalgama que continúe dibujando eso que llamamos: teatro venezolano.

De cómo preparar maletas diré que fue un trabajo sencillo en forma y discreto en su manera de exponerse en las tablas. La disposición espacial trabajada por la dirección la centró con poco juego de movimientos. Apeló a la síntesis de elementos para enfatizar con lo lumínico la respuesta histriónica de Jonattan Sierraalta, cuyo desempeño pudo haber sido más eficaz dado que se ciñó solo a emitir el texto con una escasa gama de cambios internos que le permitiese armar una tesitura para el conflicto del personaje. Con más entrega sé que podrá colocar matices y afinar su ritmo interno como externo para que este monólogo adquiera su exacta dimensión de sentido. Con todo, su esfuerzo merece recibir un espaldarazo.