domingo, 17 de mayo de 2015

Rajatabla y su hecatombe

La generación del relevo sigue creciendo para beneficio del teatro.
Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

Un fantasma recorre actualmente al siempre precario teatro venezolano y genera preocupación y angustia entre artistas y espectadores. Y esa quimera, la cual no deja tranquilos a los hacedores y sus audiencias, es ante la eventual desaparición física de la histórica agrupación Rajatabla, tras la muerte de su fundador y director Carlos Giménez, aquel 27 de marzo de 1993.

Se pensó que caería el telón sobre el edificio de ladrillitos rojos que cierra la parcela  del Ateneo de Caracas  (ahora es la sede  de Unearte), pero no fue así. El actor Francisco Alfaro tomó el timón y lo llevó hasta julio de 2011, para demostrar que sí se podía continuar con la creación de variopintos espectáculos y la formación espartana de más y mejores generaciones de actores y actrices. Es su legado.
 
El que ahora comanda a Rajatabla desde la fuga del buen Paco es el popular productor William López (José Rosario López), quien hace  magia para no enterrar definitivamente a la institución  y por eso utiliza a todos los que se le pongan a tiro, como es el caso de Vladimir Vera (Caracas,1978), quien, cual versión  de Prometeo, durante los últimos tres años ha dirigido los laboriosos y estrujantes montajes de  La piel en llamas  de Guillem Clua,  Madame de Sade  de Mishima,  La casa de Bernarda Alba  de Federico García Lorca  y ahora exhibe  El fantasma de Hiroshima  de la venezolana Gennys Pérez, estremecedora pieza sobre ese terror que desde 1945 no deja soñar a  la humanidad  entera ante los riesgos de una conflagración o un accidente atómico.
 
DOBLE PREMIO
 
Obra ganadora de la Muestra de Dramaturgia 2013 de Rajatabla,  El fantasma de Hiroshima  es además la protagonista   de la institución para festejar sus 44 años de labores; ya obtuvo en Londres (27 de abril de 2010) el premio del concurso  Actors of the World, dedicado a la promoción del teatro latinoamericano en el Reino Unido.
 
La pieza, cuyo tema es la exacerbada violencia cainítica del género humano, enseña como los únicos protagonistas “Eva”(Graziella Mazzone) y “David” (Jósbel Carballo Feo) fingen haber perdido la memoria porque no soportan ser quiénes son: unos solitarios indigentes en una ciudad destruida. Sus oficios de exterminio de todo lo humano los coloca en un límite existencial. Ellos, los únicos y los peores de la raza humana han quedado vivos y sobreviven en un derruido edificio, pero todavía tienen en sus manos poder continuar con la permanencia de la humanidad o definitivamente desaparecerla. En esa raya existencial descubren la ternura y la profunda necesidad de rescatar la vida y la belleza. En esencia,  El fantasma de Hiroshima  es el dilema del hombre entre la capacidad  de la destrucción y el poder de lo humano y bello, ha reiterado Gennys Pérez, quien precisamente vive ahora un “exilio dorado” en Ciudad de México, junto a su hijo Néstor Antonio Pérez.
 
ESPECTÁCULO
 
No es un montaje grato para los sentidos ni para alguna inteligencia pacifista que aún quede en esta Caracas. Es una permanente agresión visual y sonora porque materializa a dos piltrafas humanas tratando de sobrevivir en situaciones vergonzantes, pero esa teatral pareja logra generar conmiseración y atrapan por  el verismo que le ponen a sus tareas escénicas  y porque sus personajes  son las víctimas inocentes de un  fanático sistema mundial que no pretende sino la destrucción  del género humano o gobernar así con el miedo a la destrucción final.
 
Nada de lo que dicen ahí es mentira, como tampoco es fantasía la proyección del hongo atómico con el  cual cierra el trágico ritual que llega a los 60 minutos. Estos comediantes recién empiezan y hay que pedirle a Dios que los proteja a ellos como humanos y artistas y a nosotros también de una hecatombe como se revela en Rajatabla. El culpable es por supuesto Vladimir Vera, quien tiene ya un estilo para mostrar su rechazo a lo mal que vivimos en este planeta. Él nos advierte que la realidad es siempre superior a la ficción escénica rajatablina y por eso hay que dormir con un ojo abierto para degustar ese epílogo.
 
FICHA TECNICA
 
Graziella Mazzone y Jósbel Caraballo Lobo son aún alumnos del Taller Nacional de Teatro de Rajatabla. Completan el equipo artístico: Candice Wilcox en el diseño de vestuario, escenografía de Leonardo Sequera, musicalización de Eduardo Bolívar, diseño de iluminación de David Blanco, producción artística de Adriana Bustamante, coreografías y trabajo corporal de Natalia Serra, dirección general Vladimir Vera y producción general de William López. Las funciones serán de jueves a sábado a las 7pm, y domingos a las 6pm.
 
ORÍGENES
 
Gennys Pérez vio un programa de TV por cable sobre la guerra y la muerte en el mundo islámico, y cómo toda esa cultura de la violencia y la muerte influye en todo el planeta. Esa lucha de poder y dominio entre  la civilización del Occidente y la civilización del Oriente no tiene sentido salvo el salvajismo supuestamente religioso. Pensó en la masacre más cruel que hemos vivido, como fueron los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, hace 70 años. “Creo que es una vergüenza en el honor de los USA, que jamás podrá quitarse esa mancha. Ese ataque nuclear, el primero que se ha hecho en la historia de las guerras de la humanidad, abrió un portal de infinitas peligros para todo el mundo. Esa fantasma siempre será una amenaza para los que habitamos en este planeta. Y comencé a escribir una pieza sobre esta reflexión, sobre esta angustia que me dio esa noche que vi aquel programa. No pude dormir, y me puse a escribir como loca”. De ahí salió  El fantasma de Hiroshima.
 
GALARDONES PARA GENNYS
 
Gennys Pérez (Barquisimeto, 1969) escribe con calidad y la premian, por eso contabiliza estos galardones: Premio Actors of the World de Dramaturgia en Londres (2010) con  El fantasma de Hiroshima. Premio Nacional de Dramaturgia Innovadora (2006) con  Yo soy Carlos Marx; Premio Monte Ávila Editores de Autores Inéditos para  El secreto de la felicidad  (2005); Premio Fundarte en poesía 2004 por el poemario  Lunas Marginales  (2004; Premio Dramaturgia La Fiesta de Caracas  con  De Libertadores a Libertados  (2000); Premio de Teatro Regional de Maracay para  La cuarta noche  (2002), basada en  El perseguidor  de Julio Cortázar, y ahora este III Premio de Dramaturgia de Rajatabla. 

sábado, 16 de mayo de 2015

Los cantos amargos de César Rengifo

Prosigue  el festival de obras de  César Rengifo
Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

Nunca una obra teatral de César Rengifo, como Los hombres de los cantos amargos,  ha sido tan oportuna representarla, ya   que desmonta las mentiras propaladas sobre la liberación de los esclavos en Venezuela y da además una cátedra sobre lo que son los malos gobiernos cuando se alían con el capital y subyugan al pueblo desvalido. Esta pieza, que subraya los horrores de la Guerra Federal, fue exhibida en ocasión  del centenario del artista, gracias al buen ensamblaje  artístico de del Taller de Teatro Manatí (José Gregorio Cabello) y el Grupo Folclórico Mavarí (Emma Pérez), en el teatro Nacional.

Los hombres de los cantos amargos transcurre en una hacienda cacaotera de los Valles de Tuy, entre los años 1854 y 1855 y  alude a la reacción de los negros  esclavos al momento de ser liberados, por el decreto de Monagas, para ser transformados en peones asalariados por los terratenientes. Rengifo demuestra ahí los turbios manejos de la política para obtener una mano de obra barata y explica como son o fueron  los corruptos   manejos de lo funcionarios con el  erario público para enriquecer a la clase gobernante; pero hace énfasis en la organización y en la lucha que desatan nuestros primigenios esclavos negros esclavos por su libertad, la cual no lograrían sino años después, tras culminar la Guerra Federal. 
 
Para el director Cabello este texto de Rengifo tiene las características de un teatro épico y  simbólico. Y es por eso que el realismo social está presente para mostrar el conflicto o las pugnas entre los poderosos y los oprimidos. Siendo así la base o los recursos de lucha de los oprimidos, sus propios valores que como pueblo posee, fuertemente arraigados en la tradición, presente en sus costumbres. Son elementos que contrapone ante el abuso y atropello como defensa a su integridad y a sus anhelos de libertad. En la escena  los personajes populares acuden a sus cantos y tradiciones para enfrentar esas amenazas. Allí la tradición y costumbres del pueblo afrovenezolano, se reinventan y salen victoriosos.
 
La premisa fundamental del espectáculo es evidenciar la lucha de clases, de poderes, la explotación del hombre por el hombre mismo para ejercer la hegemonía de los poderes.
El director Cabello hace un lúdico montaje en tres planos escénicos: el pueblo negro,  los gobernantes burguesas y sus aliados capitalistas  y el mágico mundo de la negritud, ese que logra atrapar al público y hacerlo participar gracias  a los ritmos autóctonos de la tradición del Estado Miranda, fulías, cantos, sonidos de quitiplás, tambor mina y expresiones bailables del lugar de referencia donde transcurren los hechos de la obra.
 
FICHA TECNICA
 
Ricardo González, Cristina Molinati, Deiby Fonseca, Yorvis de los Santos, Deivi Bracho, Samuel Medina, José Dautant, Roger Hermoso, William Blanco, Carlos Manrique, Eliesser Oropeza, Andreina Cordero, Amnery Villarroel. Percusión y Cantos: José Ángel Palacios, Ángel Villarroel y Jesús Blanco.Dirección Técnica y Producción General: Marivé Perozo. Puesta en Escena y Dirección General: José Gregorio Cabello.

sábado, 9 de mayo de 2015

Vi a “El hombre almohada”

Ignacio Márquez en El hombre almohada

Por Bruno mateo
@bruno_mateo
@avencrit

Desde el 24 de abril de 2015 se está llevando a escena en la Caja de Fósforos en Bello Monte la pieza EL HOMBRE ALMOHADA (The pillow man) (2003) del dramaturgo inglés Martin Mcdonagh (1970), traducida al español por Fernando Azpurua  bajo la dirección y puesta en escena de Ricardo Nortier, con las actuaciones de Carlos Arráiz, Ignacio Márquez, Agustín Segnini y del mismo Nortier, producción del Circuito Cenica y La Caja de Fósforos.

Texto  dramático que se inscribe dentro del Teatro de la crueldad y que fue galardonado en 2004 por el Círculo de críticos de Nueva York como  Mejor obra extranjera, asimismo acreedor del Tony  2005 al mejor texto teatral, nos muestra a un escritor que es detenido por la policía por  escribir historias en donde los niños son asesinados y que luego se vuelven realidad gracias a su hermano con problemas mentales en un Estado totalitario. El discurso mezcla la narración con la teatralización. La pieza es muy efectista en cuanto a los diálogos, con unas acciones que se van hilvanando  hasta llegar a la resolución del conflicto (el asesinato del protagonista). En lo particular, la dramaturgia de McDonagh coloca  escenas contundentes que me vinculan con emociones de repulsión por la manera que es tratado el reo por la policía, sin embargo, no he podido ir más allá de esta sensación ya que el texto en sí mismo no me hace conexión con otras situaciones.

En cuanto a las interpretaciones puedo decir que estuvieron acordes con las características de cada personaje, destaco las interpretaciones de Carlos Arráiz e Ignacio Márquez, quienes imprimieron en sus trabajos una dinámica vinculada con las situaciones textuales  durante las casi dos horas que dura el montaje, asimismo, lograron transformarse en escena en dos personas de carne y huesos, alejándose de la creación literaria.

La puesta en escena de EL HOMBRE ALMOHADA  es concisa en donde todos los elementos, incluyendo el televisivo, juega un papel clave para la recreación cruel de la historia. La iluminación ambienta ese espacio de reclusión, de sometimiento y de clausura. Un montaje claro para los espectadores.

martes, 5 de mayo de 2015

Mayo es para el teatro de César Rengifo

"Lo que dejó la tempestad" sube a escena
 
Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

En mayo, Caracas subirá el telón para dar inicio al Circuito de Teatro Nacional en homenaje al centenario de nuestro insigne artista César Rengifo. Nueve salas en todo el Distrito Capital, 07 parroquias, 14 espectáculos, 37 funciones teatrales y 05 acciones de calle conformarán esta primera etapa del circuito, cuyo objetivo es llevar la obra dramatúrgica de Rengifo a todo el territorio nacional en los próximos meses.

Durante todo el mes , el Teatro Bolívar, Teatro Principal, el Teatro Nacional, Sala Anna Julia Rojas de UNEARTE, espacios del Teatro Teresa Carreño, Alberto de Paz y Mateos, Sala Juana Sujo de la Casa del Artista, Sala 1 del CELARG, sala Juan Bautista Plaza de la Biblioteca Nacional y el espacio independiente ArteNativo en San Martín serán los escenarios para darle vida a la obra dramática de Rengifo, caracterizada por temáticas sociales y humanistas como la opresión de los marginados, la emancipación de los pueblos, el indigenismo y los cambios sociales y políticos de nuestro país.
 
Este circuito es una acción articulada con la Red Nacional de Teatro y Circo y los Gabinetes de Cultura de todos los estados para llevar el pensamiento de Rengifo a todos los rincones del país. El Circuito Nacional se realizará por etapas. En esta primera parte el mismo abarcará el Distrito Capital y el estado Yaracuy entidad en la que también se realizará una muestra de 10 espectáculos en espacios comunitarios de los distintos municipios. En el mes de Junio el circuito continuará en los estados Bolívar y Lara, en Julio en Miranda, Sucre, Aragua y Monagas y así sucesivamente hasta cubrir todo el territorio nacional.
 
Programación Caracas
 
La programación de Caracas tendrá, entre otras obras, del 08 al 10 de mayo, el Teatro Bolívar albergará a la pieza Volcanes sobre el Mapocho  bajo la dirección del maestro Alberto Ravara. Una coproducción del Centro Nacional de Teatro y la agrupación IAVE en la que se rememora el golpe dado al gobierno de Salvador Allende. Funciones sábado y domingo a las 6:00 pm. Entradas Bs. 30,00Otro de los grandes clásicos de Rengifo, que conmemora en la guerra la guerra federal y enarbola los ideales de nuestro prócer independentista Ezequiel Zamora, es la pieza  Lo que dejó la tempestad  que será llevada a escena del 15 al 24 de mayo en el Teatro Principal de Caracas bajo la dirección de Henry Manganiello y la producción de la Fundación Amansa en conjunto con el CNT, y con la actuación protagónica de la primera actriz Dilia Waikarán. Funciones viernes, sábados y domingos a las 6:00 pm. Entradas Bs. 30,00
 
Toda la programación del Circuito Nacional de Teatro Centenario César Rengifo en Caracas podrá ser consultada por la página web www.cnt.gob.ve; por el Facebook: Centro Nacional de Teatro y por el Twiitter @CNT_Venezuela

sábado, 2 de mayo de 2015

El historiador Carlos Edsel cuestiona el 28 de junio como Día Nacional del Teatro

Carlos Edsel
Entrevista hecha por Óscar Acosta (Todos adentro)


El historiador Carlos Edsel cuestiona el 28 de junio como Día Nacional del Teatro


 
“El Libertador era aficionado y protector del teatro”


Un decreto con el  cual Bolívar licenció la construcción de un teatro en Caracas,  sirve de argumento a la propuesta de cambiar la fecha que conmemora la escena venezolana
Hace ya 36 años, el historiador Carlos Edsel se le apareció a César Rengifo, con quien conversaba habitualmente sobre teatro e historia, con un legajo de apuntes y copias de documentos históricos. El objeto del encuentro fue consultarle al respetado dramaturgo y pintor, basándose en alegatos sólidamente comprobados, sobre la pertinencia de cuestionar la fecha del 28 de junio como Día Nacional del Teatro. El asunto no era poca cosa, pues se trataba de adversar el decreto presidencial  que estableció la efemérides, emitido el 13 de junio de 1978 por Carlos Andrés Pérez. La respuesta de Rengifo a Edsel fue lacónica y terminante: “Debes hacerlo”.

Nos dice, pruebas en mano, este tenaz investigador: “El Día Nacional del Teatro fue promovido por el actor Luis Pardi y la señora María Teresa Castillo, para ese entonces directora del Ateneo de Caracas, quienes venían desde hace muchos años tratando de fijar una fecha para conmemorar las artes escénicas nacionales. Creo que fue el profesor Manuel Pérez Vila  quien les dio la información de que el documento más antiguo que se conocía sobre el teatro en nuestro país era un acta del cabildo caraqueño del 28 de junio de 1600, en el que las autoridades ordenaban la representación de una comedia. Sin embargo, en otro documento de 1595, también del cabildo, fechado el 8 de mayo de 1595, se asentó: ´Mandase al maiordomo de esta ciudad tenga cuenta que se haga algún regocijo de alguna danza y comedia para este año el día de corpus christi y gaste lo que fuere necesario´. En agosto del mismo año, Melchor Machado solicita se le paguen honorarios por la danza realizada en esta festividad religiosa, lo que da constancia de que el mandato de las autoridades para el día de corpus fue cumplido. Hablé con Pardi y le dije que bastaba para notar la inconsistencia con revisar las investigaciones de Juan José Arrom y el cronista  de Caracas, Enrique Bernardo Núñez, quienes señalaron 1595 como la fecha  datada mas antigua del teatro en Venezuela.”


Edsel continua sin parar, soltando un arsenal de argumentos. Refiere, citando a Guillermo Meneses, que a Garci González de Silva, uno de los conquistadores españoles que logró vencer a los indígenas y en ese momento uno de los alcaldes ordinarios de la ciudad de Caracas, se le tenía “por amigo de poesías, danzas y comedietas” que  representaba  en la plaza Mayor, cuando se ordenó la representación teatral de 1595 , tal vez con la intención de invocar la protección de los santos patronos de la ciudad San Mauricio, San Jorge y Santiago Apóstol, para alejar una plaga de gusanos que, desde un año antes, asolaba las plantaciones.
 
Bolívar protector del teatro


 Pero este historiador no se conforma con sus críticas, sino que, en época de cambios y rectificaciones históricas, se atreve a relanzar una propuesta: “Tenemos que imponerle a la opinión pública la necesidad de cambiar el decreto que rememora el acta colonial del 28 de junio de 1600. Ante la falta de precisión y dudas sobre la fecha, así como en torno a la obra que debió representarse y que pudo haber sido un auto sacramental, he venido proponiendo desde hace muchos años que se establezca como Día Nacional del Teatro la fecha de un decreto que el Libertador Simón Bolívar emitió el 13 de noviembre de 1828, desde la ciudad de Bogotá, a pedido de dos empresarios caraqueños, Ambrosio Cardozo y José María Ponce, y en  el cual se concede licencia para la construcción de un teatro. Se trató del teatro que estuvo situado en la hoy llamada esquina de Coliseo, en La Hoyada. Esta fecha es más importante y significativa para la escena venezolana, porque debemos es celebrar el teatro nacional y no el colonialista que trajeron los españoles. El Libertador era aficionado y protector del  teatro; se ocupó de dignificar a los actores y emitió decretos favoreciéndolos en Lima, Bogotá y la villa de Potosí.”

Otras opiniones coinciden


La predica incesante de Carlos Edsel  durante años no ha sido en vano. Importantes y respetados personeros del teatro respaldan sus planteamientos. Consultamos a Orlando Rodríguez, docente e investigador del teatro latinoamericano por más de 60 años, quien manifestó: “La fecha que celebra el Día Nacional de Teatro debe ser tomada de algún hecho posterior a 1821, luego de la batalla de Carabobo, cuando comienza a consolidarse la  República”. Humberto Orsini, director y docente teatral, Premio Nacional de Teatro, se pronunció al respecto: “Estoy de acuerdo en modificar la fecha del 28 de junio. Debe tomarse otra con mayor significado para nuestro teatro. Pudiera ser la del estreno del drama Virginia, de Domingo Navas Spínola, que es la primera obra conocida y que fue escrita, con suficiente rigor dramático, una vez que comienza el período republicano, en 1824”. Carlos Herrera, crítico teatral,   docente y autor de dos libros analíticos sobre el el quehacer escénico criollo, afirma categóricamente: “No soy partidario de conmemorar ninguna fecha o efemérides que se relacione con los conquistadores. Debemos comenzar a revisar la historia y rehacer la visión de muchas cosas. El decreto del Libertador es muy apropiado para expresar y celebrar al teatro nacional; como hecho histórico, es un hito fundamental y puede ser tomado como punto de partida de la escena venezolana”.

FOTOLEYENDA: El investigador caraqueño argumenta sólidas pruebas documentales

Festival de teatro gay en Caracas

"El fantasma de Bonnie",.una de las  6 piezas que hemos escrito
Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

Gracias a la actual vigencia de la Constitución de 1999,de la Republica Bolivariana de Venezuela, esto se puede hacer, sin mayores obstáculos. Desde el 10 de junio y hasta el 12 de julio se llevará  a cabo en Caracas la segunda  edición del Festival de Teatro Rosa dedicado a la diversidad sexual.  El evento, organizado por Teatro Tracodra,  cuenta  no sólo con montajes en artes escénicas sino con conferencias, foros y performances de estética y contenido  sexodiverso como una manera de inclusión de todos los ciudadanos y ciudadanas a los derechos consagrados en las leyes venezolanas. 
El Festival de Teatro Rosa, de Caracas, según su organizador, el crítico  Bruno Mateo,  se encuentra hermanado con  el Festival  que se viene realizando desde hace cinco años en Bogotá para unificar esfuerzos en la lucha de diversidad en  Latinoamérica. “Hoy en día, cuando las diferencias entre los seres humanos se han comenzado a suavizar haciendo de nuestro mundo un lugar  más amable, todavía en ciertas naciones persisten las condenas hacia las personas  con sexualidades distintas a las normadas por la cultura heterosexista dando origen a una aborrecible fobia hacia la diversidad; el Festival de Teatro Rosa de Caracas busca concientizar a través de las artes escénicas los derechos de la sexogénerodiversidad para reclamar el espacio ciudadano al que se le ha sido negado históricamente”, puntualiza el crítico Mateo.
Funciones comerciales.
Bruno Mateo comenta que “este año contamos con la presencia del grupo colombiano  La Barraca, organizador del Festival de Teatro Rosa Bogotá. Las funciones son de miércoles  a sábado en un horario  de las 7.30 pm, los domingos a las 6 pm. Las entradas tienen un valor de 250 Bs. Y se pueden adquirir en la taquilla del Teatro o a través de www.solotickets.com”.


 Son 17  agrupaciones nacionales  que exhibirán sus piezas del 10 de junio al 12 de julio de 2015 a las salas 2 y  experimental del Celarg.
Sala de teatro 2.


 Del 10 al 13 de junio / 7:30 p.m. /  Callejera / Luis Vicente González / APERTURA

14 y 21 de junio / 6: 00 p.m. /  Mátame, mamá  / Elio Palencia.

17 y 18 de junio / 7:30 p.m. /  Circo de la luna de fuego / Creación colectiva.

19 y 20 de junio / 7:30 p.m. /  Desconecta 2  / Ronny Mujica

25, 26 y 27 de junio / 7:00 p.m. /  La secretaria  / Juan Francisco Rojas.

01 y 02 de julio / 7:30 p.m. /  Papá, soy gay  / Rubén Darío Gil.

03 y 04 de julio / 07:30 p.m. /  Rechazos  / Luis Carlos Boffill

08 y 09 de julio / 07:30 p.m. /  No tienes nada que decir  / Luis Domingo González.

10,11 y 12 de julio / 07:30 p.m. y 07:00 p.m. /  Daiquirí Rosa  / Idelson Sojo.

Sala experimental

11 y 12 de junio / 7:30 p.m. /  Quiero pasar una tarde con Franco / Marcel Marcau.

13 y 14 de junio / 7:30 p.m. y  6:00 p.m. /  La novia en rojo  / E.A. Moreno Uribe.

Del 17 al 21 de junio / 7:30 p.m. y  6:00 p.m. /  La disculpa / César Rojas.

25 y 26 de junio / 7:30 p.m. /  Lo que no se dice  / Danza / Armando Díaz.

27 y 28 de junio / 7:30 p.m. y 6:00 p.m. / La madriguera  / Augusto Cubillán.

01 y 02 de julio / 7:30 p.m. /  Ay, chiqui  / Grupo La Barraca Bogotá / Daniel Galeano.

03 y 04 de julio / 7:30 p.m. /  O Positivo  / Danza teatro/ Jeff Ortigoza.

08 y 09 de julio / 7:30 p.m. /  Fotomatón  / Gustavo Ott.

Del 10 al 12 de julio / 7:30 p.m. y 06:00 p.m. /  Las lolas viodegradables / Tito Junco, Nicolás Dorr y Francisco Céspedes.

Para conocer mayores detalles sobre la programación se pueden visitar las cuentas en twitter  @festivalrosaccs y en Facebook: Festival de Teatro Rosa de Ccs.

sábado, 18 de abril de 2015

Memorias del silencio en Chacao


Por Edgar Moreno Uribe
@eamorenouribe
@avencrit

Virginia Aponte propone y suscita urgentes reflexiones sobre temas trascendentales para Venezuela, como son la necesidad del encuentro y el afecto. Ninguna otra artista adelanta tal proeza y se sabrá de su valiosa acción cultural cuando todos sus artífices estén en otros destinos. Trabaja desde el Teatro UCAB (1974) y la veinteañera agrupación AGOteatro (ex alumnos de Universidad Católica Andrés Bello).

Desde el 2014 (llegó de La Habana hace 51 años) Virginia ha escrito, dirigido, producido y exhibido con justo equilibrio estético su espectáculo Memoria del silencio, presente ahora en la Sala Cabrujas de Chacao. Este montaje –muy bien actuado por  Soraya Siverio y Lucrecia Baldasarre con Carlos Domínguez o Wilfredo García y Unai Amenábar o Agustín García- resulta vital e importante para el ahora de Venezuela y América entera, porque replantea un análisis desde la  razón, la sinrazón  y los sentimientos de las existencias de quienes viven o vivieron el proceso revolucionario de Cuba, iniciado el 1 de enero de 1959.

Memoria del silencio es testimonio de dos hermanas separadas por la revolución. Lauri, a los 18 años, va a Miami por seguir a Robertico  y Menchu se queda en La Habana para estar con su adorado Lázaro.  Después de 40 años, cuando ya no tienen a sus caballeros,  se  reúnen y materializan sus sagas vividas desde experiencias tan distintas que podrían parecer irreconciliables. Tal reencuentro les permite soltar fantasmas creados en   décadas de silencios y martirios, y es así cuando se preguntan si conocieron la felicidad, o si todos fueron sueños o espejismos fugaces. Y cuando despiertan  deben proseguir su ruta hacia la salida, tras admitir que fue engaño o equivocación, pero al menos vivieron y conocieron ramalazos del amor. ¡Existencialismo a la cubana!

Memorias del silencio es una estrujante versión teatral, nacida  de la novela homónima de  Uva de Aragón, sobre hechos vividos o sufridos.  Hacía muchos años que no veíamos correr lágrimas de verdad ni contemplábamos el húmedo sudor de cuatro seres, empeñados  en enseñar con sus personajes dos amargas historias de soledades y desatinos, donde la realidad solo se recupera en pocos momentos: cuando devoran, con barquillas, sendos helados de chocolate en platillos metálicos, o bailan los cálidos ritmos cubanos.

Hay millones de seres humanos quienes  se preguntan el por qué y el para qué de tantos desatinos con  sus familias por ideologías que aún son irreconciliables.¡No es exaltación ni anatema, sino dolorosos y lacrimógenos testimonios de dos hembras que se descubren abusadas y solitarias!